Estados Unidos puso a disposición de investigadores a nivel mundial 16 de sus supercomputadoras para ayudar a identificar cualquier terapia, y vacuna relacionada con el coronavirus COVID-19.

La capacidad de procesamiento de estas supercomputadoras permite procesar gran número de datos y realizar simulaciones complejas mucho más rápido que otros tipos de hardware, por lo que se espera que esto ayude a impulsar los esfuerzos para combatir el virus.

Estas 16 máquinas incluyen a “SUMMIT” la supercomputadora más poderosa del mundo, la cual está a cargo del Consorcio de Computación de Alto Rendimiento del COVID-19.

Los miembros de consorcio incluyen varios laboratorios del Departamento de Energía de Estados Unidos, del MIT, y de la NASA, entre otros. Así mismo, Google Cloud, Amazon Web Services, y Microsoft también forman parte del consorcio y están ofreciendo sus servicios basados en la nube para acelerar el trabajo de investigación.

El consorcio abre la posibilidad de que el sector académico, autoridades y empresas puedan presentar propuestas las cuales serán revisados por expertos en informática de alto rendimiento, biología y otras áreas, quienes seleccionarán las más prometedoras para dar seguimiento. La compañía IBM, que ha ayudado en la construcción de las supercomputadoras involucradas está coordinando el trabajo del consorcio.

Michael Kratsios, director de tecnología de los Estados Unidos, declaró durante el anuncio de la creación del consorcio que:

Estados Unidos se está uniendo para luchar contra el COVID-19, y eso significa liberar toda la capacidad de nuestras supercomputadoras de clase mundial para avanzar rápidamente en la investigación científica para tratamientos y una vacuna”

De manera adicional, IBM ha lanzado un desafío de codificación global, enfocado en COVID-19 y Amazon ha dicho que invertirá $20 millones para ayudar a acelerarlas pruebas de coronavirus.

Este y otros esfuerzos y alianzas se están desarrollando en Estados Unidos en materia de tecnología, informática y centros de innovación para dar respuesta a la lucha global contra el virus COVID-19.

Estados Unidos presenta al día de hoy alrededor de 43 500 personas infectadas y 537 muertes según los datos que reporta el New York Times.